Vestuario diferenciador para tus fotos

Abrigo de Desigual
Abrigo de Desigual.

Seguro que en tu armario tienes un montón de prendas con las que te sientes cómoda, que te gustan, realzan tu figura y tu atractivo o, simplemente, que van acordes con tu estilo y tu forma de ser. ( si no es así, te recomiendo una revisión a fondo de tu fondo de armario. Probablemente sobran muchas cosas y faltan otras).

Pero la duda surge cuando te planteas una sesión de fotos. La primera pregunta siempre es ¿qué me pongo?

Para estas ocasiones, suelen recomendar colores planos, evitar estampados llamativos o lineas finas que puedan generar texturas indeseadas en las fotos, pero más allá de eso, lo realmente importante, es que aproveches al máximo el valor añadido que el vestuario pueda aportar a la sesión sin que vayas «disfrazada».

El punto medio sería el que te permite usar esa prenda especial pero con la que te identifiques. Esa que te pondrías más si no estuvieramos en una sociedad tan inclinada a «opinar de todo» …que si marca, que si no define, que si fashion victim, que si te queda fatal…

En una sesión de fotos para ti, puedes usar lo que quieras, puedes ser atrevida, o estravagante, glamourosa, o hippy… o permitirte, por un momento -como hacen los actores-, interpretar un papel, asumir un rol o un estilo diferente que no llevarías habitualmente.

Chaqueta. The RoomShop

Hay en tu ciudad seguro lugares donde encontrar prendas diferenciadoras para cualquiera de las opciones que desees. La gracia está en buscar aquello que no lleva todo el mundo, no necesariamente exclusivo y caro, sino más bien, seleccionado con buen gusto y algo de originalidad, para que esas fotos que vas a conservar y posiblemente observar durante tiempo, tengan ese sello distintivo. Recuerda que no debes cansarte de ellas enseguida, por lo que la moderación también es importante. 🙂

Otros elementos que te van a ayudar a ese look son los accesorios como collares, tocados, bufandas o foulards… O algo más atrevido como piezas en piel o cuero, gargantillas o arneses como los que están popularizando la marca murciana SamuraiSan Harness.

Lencería o corpiños, -si optas por una sesión de boudoir- también te van a dar ese toque sexy y elegante a la vez. Aunque una camisa de hombre nunca falla en estos casos, aportar una prenda pensada para la intimidad siempre va a dar buen resultado y hay soluciones para todos los tipos de persona y estilos.

Corpiño de La Eroteca de Eva

No tengáis reparo en buscar en tiendas especializadas en lencería erótica, temáticas o frikys. Hay auténticas virguerías para los aficionados a los cómic y las series de fantasía. (manga, anime y cosplays varios). Ahí también tenéis un buen filón de ideas -quién no ha querido ser Spiderman o WonderWoman por un momento-.

Resumiendo, no dejéis de buscar, ser atrevidas, investigar, elegir bien, y lanzarse a la experiencia de sentirse diferentes por un día, sin dejar de ser vosotras mismas. Más aún… probablemente seáis más auténticas así.

“Yo también quiero una foto como esa”

Una de las motivaciones más comunes es ver en las redes sociales personas que publican fotos chulísimas y el pensamiento inmediato es: «yo no he posado nunca», o «yo no salgo bien en las fotos». Pero nos encantaría tener algunas fotos así.

Ahí está la labor del fotógrafo: conseguir que todas las personas puedan expresar su belleza y personalidad de la forma más auténtica posible y, además, que resulte una experiencia positiva, divertida y agradable, a través de una comunicación fluida para asesorar y Dirigir la Pose de la persona, la mirada, la actitud…

Desde el momento en que te planteas: «yo también quiero una foto así», hasta que la tienes, ya sea en digital o en un álbum, todo el proceso tiene que ser fácil y cómodo. (Bueno, y barato también, si puede ser. Hay una solución para todos los bolsillos).

Una charla previa con el fotógrafo -y si es necesario, con la maquilladora y estilista- es ideal para la planificación, compartir las ideas que tenemos en la mente o las necesidades que queremos cubrir (podemos enseñar esas fotos que nos gustaron como referencia). Qué ambiente queremos, qué ropa nos gusta, qué estilo le vamos a dar a la sesión… Es un trabajo que debemos construir entre todo el equipo, aportando cada uno lo mejor y más adecuado a cada caso.

También es el momento de plantear las dudas y dar algunos consejos para el día de la sesión. Cuanto mejor planifiquemos el desarrollo del trabajo, más fácil irá todo y podremos aprovechar el tiempo en afinar los detalles y dejar espacio para la creatividad.

Tenemos que prever el tiempo que vamos a necesitar para maquillaje y la producción previa, la sesión con los distintos estilismos que queramos hacer e incluso un descanso si se va a extender el trabajo.

El objetivo es que durante la sesión, el ambiente haya sido distendido y agradable, y que todos nos hayamos sentido cómodos y satisfechos del resultado. Y si nos hemos reído… mejor.