TIP: Posando para la cámara?

El éxito de una buena fotografía de personas es, generalmente, que entre ella y el fotógrafo, no se note que está la cámara. Una buena comunicación, y ambiente relajado hace que esa interacción se refleje a través de la lente, pero el vínculo es siempre entre dos personas.

De ahí la importancia de la entrevista previa,  la planificación y la puesta en común de ideas para reflejar lo mejor de la persona que posa o, en su caso, aquello que quiera interpretar: emociones, carácter, personajes…

Si consigues que brillen los ojos del otro, lo has conseguido. 😉

“Yo también quiero una foto como esa”

Una de las motivaciones más comunes es ver en las redes sociales personas que publican fotos chulísimas y el pensamiento inmediato es: «yo no he posado nunca», o «yo no salgo bien en las fotos». Pero nos encantaría tener algunas fotos así.

Ahí está la labor del fotógrafo: conseguir que todas las personas puedan expresar su belleza y personalidad de la forma más auténtica posible y, además, que resulte una experiencia positiva, divertida y agradable, a través de una comunicación fluida para asesorar y Dirigir la Pose de la persona, la mirada, la actitud…

Desde el momento en que te planteas: «yo también quiero una foto así», hasta que la tienes, ya sea en digital o en un álbum, todo el proceso tiene que ser fácil y cómodo. (Bueno, y barato también, si puede ser. Hay una solución para todos los bolsillos).

Una charla previa con el fotógrafo -y si es necesario, con la maquilladora y estilista- es ideal para la planificación, compartir las ideas que tenemos en la mente o las necesidades que queremos cubrir (podemos enseñar esas fotos que nos gustaron como referencia). Qué ambiente queremos, qué ropa nos gusta, qué estilo le vamos a dar a la sesión… Es un trabajo que debemos construir entre todo el equipo, aportando cada uno lo mejor y más adecuado a cada caso.

También es el momento de plantear las dudas y dar algunos consejos para el día de la sesión. Cuanto mejor planifiquemos el desarrollo del trabajo, más fácil irá todo y podremos aprovechar el tiempo en afinar los detalles y dejar espacio para la creatividad.

Tenemos que prever el tiempo que vamos a necesitar para maquillaje y la producción previa, la sesión con los distintos estilismos que queramos hacer e incluso un descanso si se va a extender el trabajo.

El objetivo es que durante la sesión, el ambiente haya sido distendido y agradable, y que todos nos hayamos sentido cómodos y satisfechos del resultado. Y si nos hemos reído… mejor.